jueves, enero 13, 2005

El ministerio de la chin$/&%"(&...!!!

Una cámara, un checador electrónico y un recepcionista que se parece a Bob Esponja se aseguran de hacerme sentir miserable cada vez que soy impuntual. Mi número de empleado es el 604074, hace poco más de un mes que dejaron de usar mi nombre. Durante el día, hay alguien a quien le pagan por monitorearme y tomar nota de cada llamada que hago, de cada página web que visito. Mi jefe recibe reportes acerca de cuántas veces entro y salgo del edificio. Paso ahí adentro tantas horas que cada vez recuerdo menos cómo lucen las calles iluminadas por la luz del sol o cómo se siente cuando el frío o el calor no son imitados por un sistema de aire acondicionado. El único detalle que me falta para poder sentirme un personaje inventado por George Orwell es el Gran Hermano. O por lo menos todavía no me lo han presentado.