La invasión de los Pixies
En "Los padrinos Mágicos", la serie de dibujos animados más popular del canal infantil Jetix, uno de los principales antagonistas y enemigos de los extraños padrinos es una corporación llamada "Los Pixies".
Mientras los Padrinos mágicos son coloridos, locos y divertidos, los Pixies representan todos los clichés del ambiente corporativo: Trajes grises, portafolios, corbatas y rostros inexpresivos.
En un capítulo (del cual no recuerdo el nombre) los Pixies toman control del mundo al que pertenecen los Padrinos, imponiendo nuevas políticas (tan absurdas como normar los deseos) y una serie de procedimientos hasta el gorro de trámites y papeleo.
No es difícil imaginar lo que ocurre: El mundo se vuelve gris y aburrido. Aquellas cosas que resultaban divertidas ahora eran una pesadilla burocrática.
¡...Se parece tanto a mi oxidada vida!
No estoy segura en qué momento comenzó la transformación. A veces resulto tan patéticamente ingenua que no me doy cuenta de que me estoy ahogando hasta que tengo el agua cubriéndome el copete.
Justo ahora estoy caminando pesadamente por ese mundo al que los Pixies convirtieron en una eterna trama en escala de grises.
¡Necesito salir! Extraño los colores...
Mientras los Padrinos mágicos son coloridos, locos y divertidos, los Pixies representan todos los clichés del ambiente corporativo: Trajes grises, portafolios, corbatas y rostros inexpresivos.
En un capítulo (del cual no recuerdo el nombre) los Pixies toman control del mundo al que pertenecen los Padrinos, imponiendo nuevas políticas (tan absurdas como normar los deseos) y una serie de procedimientos hasta el gorro de trámites y papeleo.
No es difícil imaginar lo que ocurre: El mundo se vuelve gris y aburrido. Aquellas cosas que resultaban divertidas ahora eran una pesadilla burocrática.
¡...Se parece tanto a mi oxidada vida!
No estoy segura en qué momento comenzó la transformación. A veces resulto tan patéticamente ingenua que no me doy cuenta de que me estoy ahogando hasta que tengo el agua cubriéndome el copete.
Justo ahora estoy caminando pesadamente por ese mundo al que los Pixies convirtieron en una eterna trama en escala de grises.
¡Necesito salir! Extraño los colores...
