El Síndrome de Wendy y Peter Pan
¿Será posible elegir no ser adulto jamás? Es increible lo poco atractiva que se vuelve la vida cuando uno comienza a adquirir responsabilidades. Si hubiese tenido una adolescencia de verdad seguramente la estaría extrañando ahora, pero ya que he decidido huírle a la madurez, en este mismo momento me declaro "adolescente perpetuo".
Dedicaré mi entera existencia a la inmadurez. No deseo nada que implique responsabilidades, no pretendo nada que cueste sacrificios extraordinarios o pérdida inevitable de tiempo. No quiero ser madre. Quiero sufrir del Síndrome de Wendy.
